Viajar solo ha dejado de ser una experiencia aislada para convertirse en una de las formas más populares de descubrir nuevos destinos. En México, el solo travel continúa en crecimiento, impulsado por viajeros jóvenes que buscan libertad, flexibilidad y, al mismo tiempo, espacios que fomenten la convivencia y la conexión.
La comunidad como eje del viaje en solitario
Conceptos de hospedaje como Mayan Monkey han transformado la manera de viajar en solitario. Con presencia en Isla Mujeres, Cancún, Tulum y Los Cabos, la marca ha desarrollado un modelo donde los viajeros individuales encuentran comunidad desde el primer día de estancia.
Las áreas comunes juegan un papel fundamental en esta experiencia. Espacios diseñados para convivir, actividades grupales y eventos sociales facilitan la interacción entre personas de distintas nacionalidades, convirtiendo cada estancia en una oportunidad para crear vínculos y compartir historias de viaje.

Seguridad, independencia y experiencias compartidas
Además de la convivencia, la seguridad y la organización de actividades dentro del hotel permiten que quienes viajan solos se sientan acompañados y respaldados, sin perder la independencia que caracteriza este tipo de viajes. El resultado es una experiencia equilibrada entre autonomía y vida social.
De esta forma, Mayan Monkey se posiciona como una respuesta clara a una tendencia que redefine el turismo actual: viajar solo ya no significa estar solo, sino formar parte de una comunidad global que se conecta a través de los destinos.
