En el corredor entre Cabo San Lucas y San José del Cabo se encuentra Las Ventanas al Paraíso, un hotel que desde 1997 marcó un antes y un después en la experiencia de lujo en Baja California Sur. El paisaje de desierto y mar es el telón de fondo de una propiedad que combina diseño mexicano, hospitalidad impecable y espacios pensados para desconectar sin renunciar a la sofisticación.
Un ambiente relajado y exclusivo
Su cercanía a Los Ángeles y su reputación impecable lo han convertido en punto de encuentro frecuente para celebridades, viajeros exigentes y familias que buscan privacidad.
A pesar de su popularidad, el ambiente del hotel es sorprendentemente tranquilo: jardines, caminos de arena blanca, terrazas abiertas y un diseño que privilegia materiales naturales crean una estética cálida y relajante.
El hotel cuenta con ocho piscinas, entre ellas un infinity pool frente al mar y un lazy river que serpentea hacia una cueva artificial. Cada espacio invita a encontrar un ritmo propio: descanso total, diversión con amigos o un fin de semana romántico cerca del océano.
Habitaciones amplias con alma mexicana
Las habitaciones estándar comienzan en 960 pies cuadrados, con terrazas privadas de más de 25 metros cuadrados. Cada una está decorada con elementos artesanales: camas talladas a mano, textiles hechos en México, cerámica local y tonos neutros que resaltan la luz del desierto.
Sin embargo, las verdaderas protagonistas son las villas, algunas con más de 4,500 pies cuadrados. Estas residencias cuentan con albercas privadas, acceso directo a la playa, salas de cine, gimnasios propios o jardines interiores. Todas incluyen servicio de mayordomo y una privacidad absoluta que las hace sentir como hogares frente al mar.
Entre todas ellas destaca la legendaria Ty Warner Mansion: una villa de 28,000 pies cuadrados con piscina infinita de más de 90 metros, terraza monumental, dos suites principales y detalles arquitectónicos que rozan el surrealismo. Es, para muchos, la suite más espectacular de Los Cabos.
Gastronomía que celebra el mar y el mundo
La experiencia culinaria es uno de los pilares del hotel.
Desde tacos de pescado junto a la piscina hasta cenas sofisticadas en Arbol, el restaurante que combina influencias indias y asiáticas, cada comida incorpora ingredientes frescos y técnicas globales.
Para quienes buscan ambiente nocturno sin salir del resort, La Botica —un bar inspirado en los speakeasies— ofrece cocteles clásicos, música en vivo y un ambiente íntimo que se aleja por completo de las vibras fiesteras de Cabo San Lucas.
Un destino para quienes buscan excelencia
Las Ventanas al Paraíso atrae a parejas que celebran ocasiones especiales, familias que quieren privacidad y grupos de amigos que viajan por el simple placer de vivir bien. El servicio personalizado, sus espacios abiertos y su estética de lujo mexicano lo han convertido en un referente absoluto en Los Cabos.
Aquí, el desierto y el mar no solo enmarcan la experiencia: la definen.
Las Ventanas al Paraíso continúa siendo, década tras década, uno de los lugares más emblemáticos para disfrutar el Pacífico mexicano con estilo.
