En el condado de Oxfordshire, rodeada de 85 acres de jardines, bosques y senderos, se levanta Estelle Manor, una propiedad que reimagina la vida campestre inglesa a través de un lente moderno. La mansión de estilo Jacobean revival —catalogada como edificio de grado II— ha sido restaurada y ampliada para crear un hotel de 108 habitaciones donde conviven la grandeza histórica, el diseño contemporáneo y el ambiente relajado de un club privado en el campo.
Desde su apertura, se ha convertido en una de las propiedades más comentadas del Reino Unido, no solo por su arquitectura, sino por su atmósfera: elegante, íntima y al mismo tiempo animada.
Un ambiente cálido, social y refinado
La estética de Estelle Manor refleja la mezcla perfecta entre tradición y modernidad. Sus salones conservan detalles originales —boiserie, molduras, chimeneas monumentales— mientras que las telas atrevidas, las texturas ricas y el arte ecléctico añaden un toque contemporáneo. El ambiente es sofisticado, pero sin rigidez: un espacio donde la vida social fluye con naturalidad, entre reuniones privadas, comidas compartidas y tardes sin prisa en las terrazas o jardines.
Los exteriores amplían la experiencia: caminos arbolados, céspedes cuidados, terrazas para el té de la tarde y zonas boscosas que invitan a largos paseos.
Días que se mueven entre bienestar y actividades campestres
El ritmo del día en Estelle Manor depende del huésped. Algunos prefieren las piscinas, el spa o los rituales de bienestar, cuyo espacio de inspiración romana —inaugurado en 2024— se ha convertido en un atractivo en sí mismo. Otros se inclinan por las actividades al aire libre: paseos por el bosque, ciclismo, padel, natación en la piscina de 25 metros o prácticas tradicionales como el clay pigeon shooting.
El hotel también cuenta con salones en la casa principal para reuniones privadas, espacios ideales para grupos y celebraciones, y rincones que evocan la atmósfera de un club privado británico.
Habitaciones con carácter y estilo propio
Cada una de las 108 habitaciones está diseñada individualmente. Algunas se encuentran en la casa principal, con techos altos, paneles de madera originales y una estética clásica enriquecida con velvets, mármol y piezas decorativas únicas.
Las habitaciones ubicadas en edificios secundarios ofrecen mayor privacidad, con terrazas o vistas a los jardines del estate.
Los interiores equilibran dramatismo y calma: una mezcla de colores ricos, texturas suaves y detalles contemporáneos que enmarcan el paisaje circundante.
Gastronomía británica moderna
Estelle Manor celebra la cocina británica con elegancia y sentido de lugar.
La Brasserie, con inspiración en invernaderos, prepara platos elaborados con ingredientes de la región. En otros rincones del hotel, como el wood-panelled Billiards Room o el Glasshouse, se sirven menús que van desde lo informal hasta lo festivo, adaptándose al ritmo del día.
La coctelería también es protagonista: los tragos cuidadosamente preparados se disfrutan frente a la chimenea en invierno o en las terrazas durante los meses cálidos.
Un retiro para quienes valoran privacidad, estilo y vida social
El público que visita Estelle Manor suele buscar un espacio donde conectar con la naturaleza sin alejarse de la estética contemporánea ni del servicio impecable. Parejas, familias y grupos de amigos lo eligen tanto para escapadas tranquilas como para fines de semana animados, con comidas largas, spa, actividades y diseño inspirador.
Estelle Manor logra un equilibrio poco común: un hotel de campo con alma moderna, donde la elegancia británica se combina con comodidad, personalidad y un sentido claro de sofisticación actual.
