En la costa norte de Yucatán, Las Coloradas destaca por un paisaje que parece casi irreal. Sus extensas lagunas salinas adquieren tonalidades rosas intensas debido a la alta concentración de sal y a la presencia de microorganismos y algas capaces de sobrevivir en condiciones extremas.
El resultado es uno de los escenarios más fotografiados de la península, donde el rosa del agua contrasta con el cielo, la arena blanca y la vegetación costera.
Un paisaje marcado por la sal
Las Coloradas forma parte de una importante zona de producción salinera. Las diferentes piscinas de evaporación cambian de color según la concentración de sal, la luz y las condiciones ambientales, por lo que el tono rosa puede variar considerablemente a lo largo del día y del año.
Por esta razón, no siempre se observa el mismo color con la misma intensidad, algo importante a considerar antes de planear la visita.
Naturaleza alrededor de Las Coloradas
La zona se encuentra cerca de la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos, uno de los principales refugios de flamencos del país. Esto permite combinar la visita con recorridos de observación de aves, manglares y otros ecosistemas costeros.
Además de los flamencos, la región alberga garzas, pelícanos y distintas especies asociadas a los humedales de Yucatán.
Cómo visitar Las Coloradas
El acceso a ciertas áreas está regulado debido a la actividad salinera y a la conservación del entorno, por lo que conviene seguir las rutas autorizadas y las indicaciones locales.
Para quienes buscan qué visitar en Yucatán más allá de cenotes y zonas arqueológicas, Las Coloradas ofrece un paisaje completamente distinto, donde geología, producción de sal y biodiversidad se combinan en uno de los rincones naturales más singulares del sureste mexicano.
