Mirar el cielo, una fascinación milenaria, Planetario Luis Enrique Erro

Mirar las estrellas es romántico, pero también es una actividad que fascina al hombre desde la antigüedad, a quien el mapa celeste le brindó puntos de referencia que lo ayudaron a viajar por el mar o tierra sin perderse. Otros han buscado en las estrellas respuestas a interrogantes sobre el origen del universo.

 

La observación del cielo es una constante entre los pueblos originarios, que aprendieron a identificar estrellas y sus movimientos. Los mayas, por ejemplo, construyeron, incluso, edificios que presumiblemente tuvieron como propósito la observación astronómica, como El Caracol, también llamado El Observatorio.

 

Planetario Luis Enrique Erro

 

Pero el deseo de aprender del cielo no es exclusivo de los astrofísicos, sino también de la gente común. Para satisfacer esa curiosidad, el 1 de enero de 1967 se inauguró el Planetario Luis Enrique Erro, de los más antiguos de Latinoamérica, en el campus Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional.

 

Desde el principio tuvo tecnología avanzada, que permitía simular la bóveda celeste o la posición real del Sol, los planetas, la Luna, las estrellas, la Vía Láctea y todos los cuerpos celestes como se observarían desde cualquier punto de la Tierra y a cualquier hora en un periodo que va de 10 mil años a.C. a 15 mil años d.C.

Durante más de cinco décadas ese espacio ha encantado a chicos y grandes ansiosos por navegar por el universo y “vivir” la astronomía.

Domo de inmersión digital

 

En el domo del planetario se proyectan videos, con datos de estrellas o galaxias, además de modelos astronómicos básicos. Su hardware y software permiten visualizarlos en tiempo real, como si los observaran con grandes telescopios ópticos, o ver animaciones por computadora de fenómenos físicos, químicos o biológicos.

Esta infraestructura permite diseñar y crear composiciones en dos y tres dimensiones, modelos en tiempo real, animaciones computadorizadas y secuencias de video que producen programas propios de divulgación científica y tecnológica en domo completo.

Edificio “Constelaciones”

 

En el edificio “Constelaciones” se ofrecen servicios complementarios de formación y capacitación, conferencias y cursos, en un auditorio con capacidad para 60 personas, sistema de videoconferencia y equipo multimedia. También hay salas para exhibiciones interactivas, talleres de ciencia recreativa y una terraza con telescopios para sesiones de observación.

Quien lo visite no debe dejar de conocer el Mural Gráfico de Astronomía, recorrido gráfico por la historia de la astronomía.

 

El domo tiene proyecciones cada hora, de 10 de la mañana a las 5 de la tarde, de martes a domingo, y su costo es de 32 pesos para estudiantes, profesores, personas de la tercera edad, con discapacidad y menores de 12 años, y de 38 pesos para el público en general. Se recomienda consultar la programación y disponibilidad de espacios.

 

 

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