Parachico

Solamente una vez al año en las calles de Chiapa de Corzo se puede admirar una vestimenta Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Enero es el mes más esperado por los pobladores de un pequeño pueblo en Chiapas llamado Chiapa de Corzo, quienes desde un año antes se preparan para celebrar a Nuestro Señor de Esquípulas, San Antonio Abad y a San Sebastián Mártir.

Los anfitriones de esta fiesta con más 300 años de tradición son los parachicos, quienes danzan y tocan sus chinchines por las calles como especie de ofrenda a sus santos. La caravana es liderada por un patrón, cuyo cargo es heredado de generación en generación.

Se cuenta que el origen de esta tradición está relacionado con una mujer española de alta sociedad llamada Doña María de Angulo, quien llegó a Chiapa de Corzo buscando ayuda para curar a su hijo, quien se encontraba inmovilizado de las piernas. Mientras el niño era curado, un grupo de pobladores lo entretuvieron con bailes y con el rostro cubierto con máscaras que recalcaban las facciones españolas, de ahí su nombre, pues este show lo hacían “para-el-chico”.

La fiesta tradicional de Chiapa de Corzo se celebra del 8 al 23 de enero de cada año.

Elementos del traje típico:

Máscara. Hechas de madera de cedro, destacando rasgos europeos como nariz afilada, piel rosada, barba y bigote.

Montera. Una especie de sombrero fabricado con con ixtle de maguey, que representa los rayos del sol y es alusivo al cabello rubio de los españoles.

Chalina. Bordada con flores que cae sobre las piernas del pantalón.

Pañoleta. Debe amarrarse alrededor del cuello.

Chichin. Se cree que al hacerla sonar se complace a los dioses para estos brinden lluvia y fertildad a la tierra.

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